Control Social explores the mechanisms of societal regulation and the balance between individual freedom and communal order. Authored by Hugo Martín de Jesús Alegre, this work delves into the implications of social control within legal frameworks and moral expectations. It discusses the role of norms, sanctions, and processes in maintaining social harmony, making it essential for students of criminology and sociology. The text examines historical and contemporary perspectives on social control, offering insights into its impact on behavior and community dynamics.

Key Points

  • Analyzes the concept of social control and its implications for individual freedom.
  • Explores the relationship between legal norms and societal expectations.
  • Discusses the role of sanctions in reinforcing communal order.
  • Examines historical perspectives on social control mechanisms.
Pilar Villarruel
27 pages
Language:Spanish
Type:Book
Pilar Villarruel
27 pages
Language:Spanish
Type:Book
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El Control Social. ¿Una sociedad sobre la evitación de peligros probables
que afectan a todos o un sistema de demostración de poder de unos pocos?
Por Hugo Martín de Jesús Alegre
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Nos referimos en este minucioso artículo sobre un tema bastante peyorativo, pero que ha sido
manifestaciones de sustanciaciones de un Derecho Penal y una criminología arraigada a debates
exagerados, motivadores de ideas como de luchas eternas entre pros y contras de la idea de libertad
como de las ideas de represión. No nos referiremos a ninguna de estas ideas en concreto, pero sólo
dejamos en claro que las nociones político-criminales que se reproducen de las mismas bajan en
fundamentos que darían de que hablar por un largo rato. Dejemos de lado las siguientes
consideraciones y expresemos, por consiguiente, un sentido que debe ser manifestado en el más
sencillo término o concepto. ¿Qué es el Control Social? será, por lo tanto, la noción a tratar de
responder en este artículo y si somos consientes del control específico. ¿Es bueno o malo el Control
Social?, será otra cuestión a tratar de ser aproximada, no así de responder, pues será el lector quien
manifieste tal sentido.
El control social
1. Uno no hace lo que quiere, esto es sabido por todos. Nadie puede simplemente salir a la calle
y matar a quien se le venga en gana por el simple hecho de hacerlo, pues será penado por la
comisión de un delito de homicidio al menos, y diría en todos los países del globo. No podemos
simplemente hacer lo que queramos, debido a una mención de orden social que nos adentra
en la estructuración de ser seres regidos por reglas, reglas que nos vinculan con un sentido
de pertenencia social o comunal. No siendo lo comunal igual a lo social, preferimos aq
referirnos ambos como supuestos equivalentes, pues lo que importa en verdad es entender
que nadie puede simplemente hacer lo que le venga en gana, y no hacemos lo que no nos
venga en gana no porque no queramos, pues ganas nos sobran, sino, por motivo de que
somos seres manifestados dentro de un orden social que nos vincula a la idea de querer ser
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Abogado, Ayudante de Cátedra de Derecho Penal, Parte General de la Cátedra Dr. Salvadores, de la
Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
dentro de un todo social. Ese todo social implica cubrir un sentido de libertad que no dañe el
derecho del otro sujeto a través de la valoración de las normas o reglas de conducta y de
imputación social que nos alientan a esto. Sin más preámbulos, el sentido de tener que
respetar el orden por el hecho de vivir en sociedad nos lleva a la simple afirmación de que uno
no puede hacer lo que quiere, porque algo o alguien nos impide hacer ese hacer lo que me
venga en gana. Cabe preguntarse: ¿ese hacer lo que me venga en gana, hasta que sentido
llega?, siendo respondido en el hecho de que mi libertad siempre será manifestación o
correlato de la famosa frase la cual, haciendo mención a las libertades y el ejercicio de los
derechos de los seres humanos, considera que “Mi derecho termina donde empieza tu nariz”,
frase que es atribuida a Stuart Mills como también a John B. Finch. Sea de quien sea la frase,
solo nos hace notar que siempre los derechos de los seres humanos se ven limitados hacia
el respeto de los derechos de los demás. No hace falta reconocer un creador de tal frase para
poder identificar que los derechos deben ser respetados por el simple hecho de darle un
sentido de imperativo categórico tal como Kant establecía, en donde nos debemos comportar
de forma tal en que nos gustaría que los demás se comportaran. Si no nos gusta que nos
limiten los derechos, no limitemos, en la medida de lo posible, los derechos de los demás.
2. Ahora, ese algo o alguien que nos impide hacer lo que no venga en gana puede ser una
cuestión organizativa social/comunal, una cuestión de perfilamiento moral/ético o una
movilidad sensible que se manifiesta en el respeto hacia los demás o el miedo hacia una
sanción. Sea como sea, el hecho de interpretar la innovación moral de la cual nos hablaba
Kant de “comportarnos como nos gustaría que los demás se comportaran” se deja de lado
cuando interpretamos que en el Derecho en general, y más en el Derecho Penal, es el Control
Social el que nos dice que debemos realizar algo para así evitar el castigo comunal.
3. El castigo comunal no siempre implica una sanción en el sentido de pena, pero si una sanción
en el sentido de enviar un mensaje a las demás personas de que se sientan satisfechas con
el accionar del órgano de control que impone la misma como también esa sanción implica un
comportamiento positivo del sujeto activo (el que ocasionó el mal) de que debe responder por
lo que hizo. Si existe una equiparación entre la sanción y la acción del sujeto activo es arena
de otro costal. No nos queremos referir a eso específicamente, pero dejar en claro que el
“algo” que nos sanciona es el sentimiento social o comunal de que una conducta es
inadecuada a una sensación de tranquilidad o paz social y debe buscarse la sensación de
tranquilidad o paz social a través de la satisfacción. Esa satisfacción implica el buscar la
sensación en el sancionar al sujeto, siendo la misma (la sanción) una reparación pecuniaria,
un daño corporal, espiritual, etc. No quiere decir que la pena sea sangre, pues puede significar
una reparación en los términos civiles, pero como sea, la problemática penal o criminal a la
cual se refiere la cultura humana recae en querer sentir satisfacción ante una reparación
espiritual por una conducta inapropiada, que siempre, por más que no sea sangrienta, será
punitiva o sancionadora, reprochadora para poder dar satisfacción a la sociedad de que con
ese reproche se vuelve a conseguir la paz espiritual o comunal perdida por el accionar activo.
4. Si ya se definió, al menos preferiblemente el “algo”, debemos decir que el “quien” no deja de
ser el grupo de ideología gobernante social o comunal. Es decir, quien tenga la preferencia
ideal en la estructura social será el que decida quien sanciona. Esa sanción que siempre irá
de la mano con lo dicho no implica que sea buena o mala, simplemente es. Es por eso que la
sensación de paz que se pretende obtener ante la manifestación activa del grupo de control
implica siempre un Control Social, pues se controla ante la sanción que una conducta no
puede ser manifestada de tal forma pues va contra los valores, costumbres, contra la
modalidad de vida adecuada, la religión, la moral, la ética, etc.
5. Que una conducta este estratificada como modelo de reproche no dice nada sobre si su
inclusión es correcta en la modalidad de sanción o no. Pueden existir conductas que sean
reprochables al menos jurídicamente y que desde el punto de vista de reproche cultural sea
bastante cuestionable. También pueden existir conductas que comunalmente, desde la visión
cultural puedan ser preferibles de manifestación punitiva organizada y no estén incluidas en
la corrección legal. De ahí la famosa ecuación de que no todo crimen es delito, pero por lo
general, todo delito es crimen. ¿Pueden existir delitos que no sean crímenes?. Al menos en
esta ecuación, y es extremadamente posible de que así sea, aunque por lo general, los delitos
que no tengan que ser crímenes por diversas razones, tienen un punto de vida bajo. Nótese
los supuestos que se están dando o se dieron en la lucha contra las drogas, la problemática
de punción del aborto, etc.
6. Volviendo al tema, ya respondida la noción de lo que ese “algo” implica como lo que implica
el “quiennos queda definir el término más importante de exposición, lo que es el Control
Social. Podemos decir que el Control Social es el mecanismo que posee la sociedad o la
comunidad para poder reglamentar ciertas pautas de conductas hacia un camino deseado
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FAQs

What is the primary focus of Control Social?
Control Social focuses on the mechanisms through which society regulates individual behavior and maintains order. It examines how legal frameworks and moral expectations influence personal freedoms and societal norms. The author, Hugo Martín de Jesús Alegre, argues that social control is essential for achieving a balance between individual rights and community welfare. The text provides a comprehensive analysis of the historical and contemporary implications of social control in various contexts.
How does the author define social control?
Hugo Martín de Jesús Alegre defines social control as the set of mechanisms employed by society to regulate individual behavior and ensure conformity to established norms. This includes legal sanctions, moral expectations, and communal pressures that influence how individuals act within a society. The author emphasizes that social control is not merely about repression but also about fostering a sense of belonging and responsibility among community members.
What role do sanctions play in social control according to the text?
Sanctions are portrayed as crucial tools in the framework of social control, serving to reinforce societal norms and expectations. Alegre discusses how both formal and informal sanctions can deter undesirable behavior and promote compliance with community standards. The text highlights that sanctions can take various forms, including legal penalties and social ostracism, and that their effectiveness depends on the context and the values of the society.
What themes are explored in Control Social?
Control Social explores themes such as the balance between individual rights and community obligations, the impact of legal systems on social behavior, and the moral dimensions of social regulation. The author examines how different societies implement control mechanisms and the consequences of these practices on personal freedoms. Additionally, the text addresses the historical evolution of social control and its relevance in contemporary discussions about justice and ethics.
Who is the intended audience for Control Social?
The intended audience for Control Social includes students and scholars of criminology, sociology, and law. It serves as a valuable resource for those interested in understanding the complexities of social regulation and its implications for individual behavior. The text is also relevant for policymakers and practitioners seeking to navigate the challenges of maintaining social order while respecting personal freedoms.